Sorpresa mayúscula escolar

La situación es la siguiente : en la puerta de un colegio se me acerca una mujer que inocente de mi ni me fijé ni le presté atención debida en su momento, me preguntó si es que venía a buscar a mi hijo, y simplemente le dije que “no”, se quedó de pronto un poco sorprendida o no se si perpleja porque tampoco entendía que hacía ahí esperando (algo tan simple como esperar a esposa por que minutos antes de salida escolar salen maestros).

En ello que la dejé sin saber que hacer o decir comenzó a hablar en su debido tono muy respetuoso pero hasta que no dijo casi diez (o quizás veinte palabras) ni me di cuenta que realmente me estaba hablando a mí, para mí y por mí. Yo con cara de muy soprendido la miro y le hago mi cara sorpresa de no saber que está diciendo, no entendía nada nada de que estaba hablando, necesitaba un punto referencia para saber sobre que hilo o tema trataba de dialogar y no lo tenía.

Cuando descubrió mi cara de sorpresa y no entender nada me preguntó claramente si la escuchaba y entendía español (debido que en la zona hay muchos papas extranjeros) y le dije que perfectamente pero no sabía de que estaba hablando. Entonces ya aquí en este punto fue cuando entro por las claras y mencionó el primer punto del que podía enfrascarme con ella a su conveniencia : “padecimiento”.

La muy humilde mujer me quería hablar o sacar el tema de como la humanidad padece constantemente, eternamente y diria que casi naturalmente. Entonces trató de formar o constituir una idea en su mente pero claramente para que yo absorviera la suya y la asimilara como mía también sobre lo que es el padecimiento para decirle automáticamente que estaba muy muy de acuerdo con ella.

Cuando creía que ya me tenía bien canalizado entonces fue cuando levanté el dedo y le dije “por favor no me hable de padecimiento, usted no sabe”, y ella con su cara sorpresa incredulidad que nuevamente repetía. “Fíjese usted bien, soy sordo y padezco todos los días, por lo tanto se de primera mano lo que es padecimiento…”. No se como se llama su reacción pero prácticamente se sobresaltó, comenzó a buscar en su bolsa de papeles me imagino que algún que otro folleto para invitarme claro a lo que es o sería su casa, escuela, centro, reunión o llámalo como quieras pero su referencia de donde viene o la habían mandado, mejor dicho.

Tan sobresaltada estaba que de sus nervios no encontraba la dicha hoja cuando proseguí para decirle : “es más, no se preocupe usted por mi padecimiento de mi sordera, lo tengo superado y como ve usted muy bien estoy hablando aqui ahora con total naturalidad”. Booooommm tuvo que ser eso para ella, tenía que ser algo bueno que dar de ejemplo a los demás, pero mi interior todavía seguía muy ofendido por lo que ella supuestamente me quería hablar pero no debió haber abierto boca. “Por favor no me hable de padecimiento porque usted no tiene ni la más remota idea de que es padecer por algo como una sordera, la veo aqui en la calle muy natural y no veo nada fisico que le falte, o falle, en cambio yo si”. Prácticamente de la posicion que estaba antes de muy buena pase a muy muy muy malas con ella. La ataqué sin respeto o sin piedad, como mas le guste llamar, pero quedó muy clara su única respuesta que me dio “tenga usted un buen día”.

O sea ya me estaba rechazando o omitiendo lo último que le dije, por que aquello no era tema que ella quisiera dialogar conmigo ni mucho menos, ella me tenía que decir algo que yo ni le permití ni le di cabida. Entonces por si fuera poco pero como mi ansia todavía era buena, por no decir considerable le repetí, “no se sienta usted ofendida por favor señora, pero me quiere sacar un tema del que no puede ni sabe ni justifica, a menos que sea un padecimiento físico que usted quiera ayudar no le veo que este padeciendo de nada ni en nada”. Supongo que le di un poco de margen y confianza pero ella regresó y no me deseo mas buenos días.

Por lo que buscó con sus fuerzas interiores como expresar de que padecimiento tenía que “padecer”, menuda redundancia y rizar el rizo todavía más. Entonces con sus suaves palabras trató de ir a tema de espiritualidad, y salud. La gran salud me sacó el tema en ese momento. Y no sin faltas de balas en el carruaje le volví a insistir ya cuando terminó : “esos padecimientos que trata de citarme son inventados por usted y por su mente, la verdad no se ni entiendo porque lo quiere o necesita padecer constamente, y como dije antes estamos en las puertas de una escuela en un dia soleado y viene a contar(nos) cosas de padecimiento, como comprenderá no tiene caso ni necesidad”. Sospecho que fue un golpe casi mortal, porque ya nuevamente insistió en decirme lo mismo de antes “tenga usted un muy buen día”, y volví a decir “claro que si, insisto no se ofenda porque hablamos muy naturalmente”.

Se quedó por unos minutos de pie, no sabía donde ir ni donde sentarse, no supo porque yo seguía ahí si le dije que no venía por ningún hijo. Tuvo tiempo con mucha calma de ver que salía mi esposa con su maletín, subiamos al coche y nos retirabamos con total parsimonía total, aquí no había pasado nada. Pero seguro estaba muy muy y bien feliz : padeciendo todavía más. #pueseso

17.12.17  –  /cosasdelavida   –  #sermones  #padecimiento  #soportar  #padecer   –  xiku 
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